Los orígenes del Cusco se pierden en la
noche de los tiempos. Excavaciones arqueológicas nos hacen
saber que el valle cusqueño (salvo su fondo, entonces
pantanoso) ya estaba habitado por pobladores primitivos hace
cerca de tres milenios las culturas, se tiene información
documentada de las culturas de Chanapata y Marcavalle,
sus construcciones incluso sirvieron como base para los
templos incas como el Q´orycancha o Templo del Sol.
Hay mucha leyendas sobre el origen del
Tawantinsuyo, una ellas cuenta que hacia el siglo XII,
emergieron de las aguas del lago Titicaca, Manco Cápac
y su hermana y esposa Mama Ocllo, semidioses e hijos
del padre Inti (el dios Sol), con la misión de fundar un
nuevo reino que mejorara las condiciones de vida de los
pueblos. Manco Cápac y Mama Ocllo tendrían que caminar hasta
encontrar un lugar en la tierra en donde se hundiera el gran
cetro de oro que portaba Manco Cápac, caminaron al norte y
llegaron hasta Pacárec Tampu (Pacaritambo) en donde
descansaron en una pequeña cueva; al amanecer continuaron
hacia el norte hasta llegar al cerro Huanacaure y allí se
hundió el cetro, y fundó la ciudad de Cusco (voz quechua: el
ombligo del mundo). Lo cierto es que las culturas del
Altiplano como Wari y Tiahuanaco tuvieron gran
influencia en la Cultura Inka, los primeros pobladores
formaron el Hanan Cusco con tecnología agrícola y
arquitectura mas desarbolada. Habitantes de otras comarcas
enterados de los sucesos se plegaron, y así se inició el Tahuantisuyo,
el gran imperio de los Incas, cuyos límites, tras 14
sucesores de linaje real, llegaron hasta Colombia por el
norte, y el norte de Chile y Argentina por el sur; como
capital alcanzó su máximo esplendor la ciudad de Cusco.
De los primeros Incas se sabe poco más que
nombres y leyendas siendo llamados Incas Míticos, más
información nos ha quedado a partir de Pachacútec (El
que remueve la tierra) (1448-1471), el gran conquistador,
quien además transformó Cusco, reconstruyéndolo, la
mayoría de los monumentos arqueológicos que hoy conocemos en
el Cusco fueron obra suya. Su hijo Tupac Llupanki fue
un gran conquistador, su nieto Waynacapac le dio
esplendor al imperio, sus bisnietos Huáscar y Atahuallpa,
se enfrascaron en luchas internas hasta la llegada de los
españoles y ocuparon la cuidad en 1533, gracias al apoyo de
los pueblos dominados por los Incas, que vieron en los
españoles sus libertadores, siendo finalmente sometidos
también por la corona española. En esta época Cusco era una
ciudad de admirable arquitectura en piedra con amplias plazas,
grandes templos y palacios decorados con abundantes piezas de
oro. Muchas de estas colosales construcciones han quedado para
la eternidad.
El Cusco español tiene como base los
cimientos de las murallas incaicas y el trazo de sus calles,
se edificaron numerosos edificios, iglesias, y se fundó una
floreciente escuela de arte (siglo XVII - XVIII), representada
por numerosos pintores y artífices (pinturas de la Escuela
Cusqueña, púlpito de San Blas, custodia de la Catedral
y de la Iglesia La Merced, etc.) La fusión cultural
andino hispano, ha determinado características muy especiales
en su arquitectura y población, ciudad de incomparable
belleza en el mundo, la cual conserva con orgullo sus
costumbres y tradiciones, a la vez que se incorpora
progresivamente a la modernidad. A esto se añade el
privilegiado escenario geográfico, de hermosos paisajes, en
la que se ha desarrollado. Cusco es el destino turístico más
visitado del Perú, y la riqueza de atractivos en la ciudad y
sus alrededores, así como la Ciudad Perdida de los Incas, Machupicchu,
la convierten en uno de los principales atractivos turísticos
del mundo, y le ofrecen una excelente calidad de servicios
turísticos.